domingo, 28 de diciembre de 2008

¿Es realmente indispensable el 'Cemento de Contacto'?



También se llama ‘solución’, o ‘soluca’, en la coba de la gente que lo usa como un estupefaciente. Es la droga más barata, y de venta más libre. Basta que un niño o adolescente llegue a una ferretería con menos de cincuenta centavos de dólar y se le vende tranquilamente un tarro completo de Cemento de Contacto, de la marca que sea.

Posiblemente, al llegar a su casa, el niño o el adolescente a quien no le han mandado a comprar esa sustancia verterá parte de ella en una funda plástica o en el mismo tarro, le añadirá algún otro compuesto como refresco en polvo y procederá a inhalarlo por boca y nariz. Puede llegar a tragar un poco, en el frenesí. Le dará taquicardia, se le amortiguará la cara y el cuerpo, y si es constante en este proceso, comenzará a alucinar con sus propios fantasmas y otras imágenes. A veces demorará más de un día en volver a la normalidad. Además de todo lo cual es una droga cuyos compuestos son todos peligrosas sustancias químicas procesadas hasta eliminar cualquier rastro de naturaleza.

Quizá estos niños o adolescentes hayan utilizado antes ya otras sustancias: marihuana, polvo, pastillas. Algunos lo hacen por probar nuevas sensaciones. Otros, quizá los más, por olvidar las secuelas de la pobreza. La ‘soluca’ es una de las sustancias más empleadas por mendigos, indigentes y niños de la calle para embrutecerse y olvidar sus miserias y dolores.
Resulta ocioso abundar sobre los peligros de la ingesta y uso indiscriminado de esta sustancia por niños y jóvenes. Sin embargo, ahí está, como dijimos, al alcance de la mano en cualquier ferretería, bazar o tienda de barrio.

No sabemos cuánto tiempo demorarán las autoridades en controlar el expendio de lo que llamamos Cemento de Contacto. Entonces es importante que, como ciudadanos, hagamos algo al respecto.

En primer lugar, si tenemos alguna afición u oficio relacionados con la carpintería u otras tareas afines, averigüemos con qué alternativas de usar otro tipo de pegamento contamos. Es importante ir encontrando alternativas al uso de esta sustancia, y de seguro que las hay, para así ir haciendo innecesaria su producción y fabricación.

Si usted es dueño o trabaja en una ferretería, bazar o cualquier tipo de comercio que expenda este producto, no se lo venda a menores de edad. Trátelo como trata el alcohol o los cigarrillos: pida un documento de identidad y si no se lo dan, o si le extienden uno de menor de edad, de ninguna manera lo venda. Pero puede suceder que alguien falsifique una cédula. Entonces es preferible confirmar de alguna manera si realmente la sustancia se compra para tareas puntuales o si se le dará un mal uso. En barrios pequeños, donde todos se conocen, esto resultaría más sencillo que en grandes expendedoras, sin embargo, es bien importante tener en cuenta la peligrosidad de esta sustancia al venderla o expenderla.

Un tercer punto: no almacene esta sustancia en su casa o negocio. Si la necesita para algo puntual, cómprela en el momento en que la va a usar, utilícela y deseche el sobrante lo más pronto posible, asegurándose de que nadie tendrá acceso al lugar en donde la desecha. Si no sigue estas instrucciones puede estar poniendo la vida y la integridad de alguien en riesgo.

Sabemos que la drogadicción no es en sí un problema de disponibilidad de sustancias, sino mucho más complejo. Sin embargo, si existe un tipo de droga como el Cemento de Contacto o ‘soluca’, que está presente y disponible en muchos hogares, en muchos negocios y en muchos talleres de artesanos, con un disfraz de útil e inofensivo, se la estamos sirviendo en bandeja de plata a muchos niños y jóvenes que no le dan el uso para el que ha sido fabricada, sino otro muy peligroso y dañino.

Lucre
Ganas de hablar