domingo, 3 de enero de 2010

Una bacteria frenaría la adicción a la cocaína

Una enzima bacteriana ha logrado reducir la necesidad de cocaína en ratas adictas

Una bacteria frenaría la adicción a la cocaína
Rayas de cocaína.

La tan buscada solución a la adicción a la cocaína podría estar en una bacteria, según un estudio publicado en la última edición de la revista Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics. Al contrario que la de otras drogas, la adicción a la cocaína no se puede contrarrestar con ninguna terapia farmacológica, lo que hace que su tratamiento se haya convertido en un problema de salud pública.


Una enzima bacteriana, la cocaína esterasa (CocE) ha logrado reducir la necesidad de cocaína en ratas adictas. Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan (EEUU) llevaban tiempo estudiando esta enzima, pero habían observado que su efecto antidroga duraba muy poco tiempo. Por esta razón, desarrollaron una nueva versión de la enzima, con una doble mutación y administraron la sustancia (DM CocE) a un grupo de ratas de laboratorio.


Los animales, que estaban entrenados para administrarse cocaína apretando una palanca cada vez que necesitaban drogarse, lograron espaciar significativamente los intervalos entre tomas.


Además, los autores observaron que la DM CocE producía una reducción del 50% de las convulsiones provocadas por el consumo de cocaína y de la letalidad asociada a la droga.


Por último, se probó la enzima con otra sustancia adictiva sin éxito, por lo que se deduce que DM CocE es específica para la cocaína. Así, los investigadores concluyen que la administración de esta enzima es una vía que investigar como posible aproximación farmacológica contra la adicción a la cocaína.

2 comentarios:

Locomotrova y/o la Lucre dijo...

Con todo respeto, discrepo.
En primer lugar, me parece tan cruel esto de volver adicto a un animal para luego probar en él supuestas 'curas' a la adicción. Curas que fracasarán porque la adicción no es ni con mucho menos un problema solamente fisiológico o biológico, aunque también pase por ahí.
Una adicción es una necesidad de llenar un vacío grande en la vida espiritual, emocional y afectiva del adicto o la adicta. Ya ha pasado con otras drogas o curas que se han inventado, por ejemplo la Metadona: el adicto se vuelve adicto al antídoto. Y esto por qué, porque para curar una adicción no hay que dar sustancias, sino fijarse en las heridas del alma y atacar por ahí.
Como alguien que ha sufrido una adicción grave en su familia, puedo decir que para atender un caso grave de adicción se deben seguir tres pasos bien importantes:
1. Parar el consumo cortándolo de raíz.
2. Tratar EL ALMA y EL ESPÍRITU de adicto, a más de su cuerpo y su mente.
3. Tratar el entorno, la familia o los codependientes del adicto o la adicta para que no vuelva al mismo sistema que produjo la adicción.
Todo lo demás que se haga, no son más que paliativos que a la larga no sirven. La adicción es una enfermedad de nuestro tiempo esquizofrénico, que prioriza el consumo, la fama y el éxito por encima del amor, la integridad y la paz del corazón.
Y contra eso poco o nada pueden hacer las bacterias, por bien intencionadas que sean.
Por otra parte, buscar remedios en la biología demuestra solamente una intención perversa de no cambiar lo fundamental. Y quienes lo hacen, lo saben.

Joan Baeza dijo...

Agradezco muy sinceramente el aporte y comparto la opinión.

La socución no es una bacteria sino la actitud personal y tambien la acción formativa y preventiva de los poderes politicos.

Joan Baeza